¿Qué es un lobby empresarial y cómo actúa?

lobby empresarial

Un lobby en general, es un grupo de presión que se dedica a servir de canal de comunicación entre las partes interesadas en un tema en particular, este puede ser de interés económico o social, con la finalidad de influir en la toma de decisiones. Estas decisiones en empresas y organizaciones pueden ser de índole económico, social o religioso. En el caso del lobby empresarial, se circunscribe al tema económico generalmente.

Es muy común que la palabra lobby se asocie con intereses oscuros y acciones de dudosa reputación, se asocia con corrupción, con tráfico de influencias y situaciones que se dan bajo la sombra.

Se suele decir que los lobbys son causantes de la aprobación de muchos acuerdos y hasta leyes, que de otra forma no habrían visto luz. Sin embargo, estas apreciaciones pueden ser también parte de un entramado de mitos que hoy pretendemos desentrañar.

Lobby empresarial: ¿a qué se dedican quienes lo conforman?

La actividad primordial de los lobbys es la de crear canales de comunicación entre los interesados de un tema en particular, generalmente entes gubernamentales, instituciones y empresas. A priori, se podría juzgar como algo negativo, sin embargo, la realidad no siempre es así. Todo dependerá de los intereses de esa organización, si son negativos o no.

El lobby emprersarial se encarga de defender los intereses por medio de la exposición de argumentos de peso ante las personas o entes que ostentan el poder.

Otra de sus funciones, es la de informar de forma oportuna para que los involucrados puedan conocer mejor las circunstancias que enmarcan ciertos hechos.

Regulación en materia de lobbys es nula en España

En España, los lobbys están vistos de forma negativa, en parte se debe a la poca regulación en la materia y a la falta de transparencia con la cual han sido manejados.

La ausencia de regulación al respecto, empuja a estos grupos a actuar en una franja un tanto oscura, con lo cual no ven necesario que sus actividades sean públicas de forma obligatoria. Es por esto, que gran parte de sus actividades pasan desapercibidas a ojos de los ciudadanos comunes y por ende, este desconocimiento termine generando cierta suspicacia.

Se puede pensar que si se regula la actividad de los lobbys, se dota al proceso de un mayor nivel de transparencia. Por ende, se beneficiaría mucho la percepción que tienen los ciudadanos españoles de los grandes consorcios, los políticos y quienes ostentan el poder, ejerciendo presión en el lobby empresarial.

Estos grupos de presión, también son conocidos por hacer ver de una forma muy inteligente la necesidad de que sus intereses se vean cubiertos con ciertas medidas.

Por ejemplo, la construcción de ciertas edificaciones puede ser vista por los lobbistas como una oportunidad de generar ingresos, pero la presentan a los involucrados como una oportunidad de crecimiento y desarrollo. Vendiendo así su idea como la solución a problemas, que en realidad pueden ser de mayor beneficio para ellos y a quienes representan.

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