La adopción de inteligencia artificial casi se ha duplicado en dos años, aunque continúa siendo minoritaria entre las pequeñas y medianas empresas. Madrid lidera su implantación y las compañías que utilizan esta tecnología registran un mayor crecimiento de sus ventas.
La inteligencia artificial en las pymes españolas continúa ganando presencia, pero su implantación está lejos de ser generalizada. Apenas el 4,1% de las 131.554 empresas analizadas presenta un uso identificable de esta tecnología, según el Barómetro IndesIA 2026, presentado a comienzos de octubre.
El porcentaje prácticamente duplica el 2,1% registrado en 2024 y supera el 2,9% de 2025. Pese a este avance, el estudio revela que la mayoría de las pequeñas y medianas empresas todavía no muestra evidencias identificables de incorporar inteligencia artificial a su actividad.
El informe, elaborado por IndesIA con la colaboración de Informa, también pone de manifiesto las diferencias existentes entre empresas según su tamaño, sector económico y ubicación geográfica.
Las empresas medianas lideran la adopción de inteligencia artificial
El tamaño empresarial sigue siendo uno de los factores que más influyen en la incorporación de estas tecnologías.
Las empresas medianas presentan una adopción del 6,5%, frente al 5,1% de las pequeñas y el 3,6% de las microempresas.
| Tamaño de empresa | Uso identificable de IA |
| Empresas medianas | 6,5% |
| Empresas pequeñas | 5,1% |
| Microempresas | 3,6% |
| Media de las pymes analizadas | 4,1% |
Las diferencias sugieren que las compañías con mayores recursos disponen de más capacidad para incorporar soluciones tecnológicas a sus procesos productivos y administrativos.
El estudio también identifica diferencias importantes entre sectores. Información y comunicaciones alcanza una adopción del 23,2%, mientras que la industria manufacturera se sitúa en el 0,9% y la hostelería en el 0,7%.
Madrid encabeza el uso de IA entre las pymes
La implantación también presenta un mapa territorial desigual.
La Comunidad de Madrid lidera la clasificación con un 6,3% de empresas que utilizan inteligencia artificial, seguida de Cataluña, con el 4,9%, y el País Vasco, con el 4,2%.
En el extremo contrario aparecen Castilla-La Mancha, con el 1,7%, Castilla y León, con el 2%, y Extremadura, con el 2,6%.
Estas diferencias reflejan una concentración de la adopción en territorios con mayor presencia de actividades tecnológicas y profesionales especializados.
Las pymes que utilizan IA registran un mayor crecimiento de ventas
Uno de los resultados más relevantes del informe está relacionado con la evolución de los ingresos empresariales.
Las pymes que utilizan inteligencia artificial registraron un crecimiento de ventas del 7,25%, frente al 4,34% de aquellas en las que no se identificó su utilización.
La diferencia alcanza los 2,91 puntos porcentuales, aunque el estudio no permite atribuir todo ese crecimiento exclusivamente a la inteligencia artificial.
En cuanto a sus aplicaciones, la automatización de procesos y decisiones representa el 31,4% de los usos identificados. Le siguen la inteligencia artificial generativa, con el 28,5%, y el aprendizaje automático, con el 26,5%.
Por áreas de actividad, administración y gestión concentra el 27,7% de las aplicaciones, mientras que marketing y ventas representa el 25,7%.
La falta de talento especializado sigue siendo un obstáculo
El avance de la inteligencia artificial también está condicionado por las dificultades para encontrar profesionales especializados.
El barómetro señala que el 64,65% de las ofertas de empleo relacionadas con inteligencia artificial no llega a cubrirse, un problema que limita la capacidad de las empresas para desarrollar proyectos tecnológicos.
Además, únicamente el 7,7% del talento especializado en IA trabaja en pymes de menos de 49 empleados.
El informe refleja así una situación de contrastes: la presencia de inteligencia artificial prácticamente se ha duplicado desde 2024 y las empresas que la incorporan presentan mejores indicadores de crecimiento, pero su utilización identificable continúa por debajo del 5% de las pymes analizadas.
La principal dificultad para el tejido empresarial español ya no consiste únicamente en conocer las posibilidades de esta tecnología, sino en disponer de los recursos, los profesionales y la capacidad necesarios para integrarla en su actividad cotidiana.