ACS ha reforzado su presencia en el sector nuclear británico con un contrato valorado en unos 1.750 millones de euros para trabajar en Sellafield, considerado el mayor complejo nuclear de Reino Unido. La adjudicación se realizará a través de su filial alemana Hochtief y tendrá una duración inicial de nueve años.
El acuerdo forma parte del programa PACE y contempla labores de operación, mantenimiento, desarrollo y desmantelamiento de las instalaciones. Además, el contrato podrá ampliarse durante otros seis años, lo que elevaría considerablemente su alcance temporal.
La operación consolida la estrategia de ACS de aumentar su exposición a sectores considerados estratégicos y de alta complejidad técnica, entre ellos la energía, las infraestructuras críticas y la digitalización.
Hochtief se encargará de trabajos clave en Sellafield
La filial alemana de ACS prestará servicios relacionados con el diseño, adquisición, instalación, mantenimiento de activos y gestión de proyectos.
Los trabajos se desarrollarán en un entorno sometido a elevados requisitos de seguridad y regulación debido a la naturaleza de las instalaciones nucleares.
Sellafield desempeña actualmente un papel muy diferente al que tuvo durante sus primeras décadas de actividad. El complejo está centrado principalmente en la gestión de residuos radiactivos, combustible nuclear gastado y desmantelamiento de antiguas instalaciones.
| Clave del contrato | Datos |
| Empresa adjudicataria | Hochtief, filial de ACS |
| Valor aproximado | 1.750 millones de euros |
| Complejo | Sellafield |
| País | Reino Unido |
| Duración inicial | 9 años |
| Posible ampliación | 6 años adicionales |
| Actividad | Operación, mantenimiento, desarrollo y desmantelamiento |
| Programa | PACE |
Un contrato con una duración potencial de 15 años
Uno de los aspectos más relevantes de la adjudicación es su duración.
El contrato contempla inicialmente nueve años de actividad, pero incluye la posibilidad de extender la relación durante seis años adicionales. Si se ejecutara completamente esa opción, Hochtief podría trabajar durante hasta 15 años en el complejo.
Los contratos de larga duración resultan especialmente relevantes para ACS porque permiten generar una cartera de proyectos más estable y ofrecen visibilidad sobre los ingresos futuros.
La naturaleza de Sellafield también exige conocimientos técnicos especializados y capacidad para gestionar proyectos sometidos a estrictos controles regulatorios.
ACS ya había conseguido otro contrato nuclear en Reino Unido
La nueva adjudicación no supone la primera entrada de ACS en este proyecto.
Hochtief ya había logrado anteriormente otro contrato relacionado con Sellafield valorado en unos 685 millones de euros.
La suma de ambas adjudicaciones refuerza la posición del grupo español dentro de uno de los programas de desmantelamiento nuclear más importantes del mundo.
El consejero delegado de ACS y Hochtief, Juan Santamaría, ha destacado que la nueva adjudicación reconoce la experiencia técnica de la compañía y su capacidad para desarrollar proyectos complejos en entornos altamente regulados.
Sellafield afronta décadas de trabajos de desmantelamiento
El complejo de Sellafield está situado en el noroeste de Inglaterra y constituye una de las mayores instalaciones vinculadas a la industria nuclear británica.
Su actividad actual está centrada fundamentalmente en la limpieza y desmantelamiento de instalaciones históricas, además del tratamiento y almacenamiento de materiales radiactivos.
El proceso tendrá una duración de varias décadas.
Las estimaciones sitúan el coste total del programa de limpieza y desmantelamiento por encima de los 130.000 millones de libras, lo que convierte a Sellafield en uno de los mayores proyectos de estas características a escala internacional.
Esta dimensión explica el interés de grandes compañías de ingeniería y construcción por conseguir contratos vinculados al complejo.
La energía nuclear gana peso en la estrategia de ACS
La adjudicación encaja con el proceso de diversificación desarrollado por ACS durante los últimos años.
El grupo ha ido aumentando su presencia en sectores capaces de generar contratos de gran tamaño y larga duración, alejándose progresivamente de una dependencia exclusiva de la construcción tradicional.
Entre estas áreas se encuentran los centros de datos, redes eléctricas, infraestructuras energéticas, defensa, tecnología y proyectos nucleares.
La compañía también mantiene una fuerte presencia internacional mediante Hochtief, Cimic, Turner y Dragados.
Reino Unido se convierte en un mercado estratégico
El grupo español mantiene una actividad creciente en Reino Unido.
Además de los trabajos vinculados al sector nuclear, ACS participa en grandes proyectos de infraestructuras y construcción dentro del país.
La compañía ha conseguido contratos relacionados con hospitales, redes eléctricas y otros proyectos de elevada inversión.
La nueva adjudicación en Sellafield refuerza esa implantación y permite a Hochtief ampliar su posición en un sector en el que las barreras técnicas y regulatorias son especialmente elevadas.
ACS mantiene una cartera superior a 100.000 millones
La expansión internacional del grupo se produce en un momento de crecimiento de su cartera de proyectos.
ACS cerró el primer semestre de 2026 con una cartera próxima a los 105.856 millones de euros, impulsada especialmente por los contratos relacionados con infraestructuras y centros de datos.
Durante ese mismo periodo, la compañía obtuvo un beneficio neto de 510 millones de euros, un 13,3% más que un año antes, mientras que sus ventas superaron los 26.100 millones.
La adjudicación de Sellafield añade ahora otro contrato relevante a esa cartera y refuerza el peso de los proyectos energéticos de larga duración.
Un mercado nuclear con proyectos para varias décadas
La importancia estratégica del contrato no reside únicamente en los 1.750 millones de euros adjudicados.
Sellafield representa un proyecto de enorme duración y complejidad en el que continuarán licitándose trabajos durante décadas. La presencia actual de Hochtief coloca a ACS en una posición relevante para competir por futuras adjudicaciones vinculadas al complejo.
El grupo español consigue así avanzar en uno de sus principales objetivos de crecimiento: aumentar el peso de actividades especializadas, con contratos de gran tamaño, elevada barrera de entrada y largos periodos de ejecución.
La nueva adjudicación convierte además a la energía nuclear británica en una pieza cada vez más visible dentro de la cartera internacional de ACS.
