Cuando la muerte se convierte en tabú financiero: cómo las familias españolas evitan hablar de herencias y seguros

Cementerio

En muchos de nuestros hogares se habla de las vacaciones, de la reforma del baño o del colegio de los niños, pero casi nunca de qué pasaría si falta quien trae el dinero a casa. El fallecimiento y las enfermedades graves siguen siendo temas difíciles de abordar en nuestra sociedad, rodeados de tabúes, supersticiones y, en ocasiones, de conflictos familiares.

A pesar de lo importante que es hablar de los seguros de decesos y herencia, se evita la conversación como un mecanismo de protección. Sin embargo, dejar para más adelante decisiones importantes, como quién se haría cargo de la hipoteca o de qué ingresos dispondría la familia si uno de sus miembros sufriera una invalidez o falleciera, puede tener consecuencias importantes. Veamos algunos aspectos clave.

¿Por qué nos cuesta tanto hablar de dinero cuando pensamos en la muerte? 

Incluso cuando tenemos que hacer frente a una hipoteca o tenemos hijos a cargo, hablar de estos temas sigue siendo difícil. Evidentemente, hablar de dinero y de la muerte no es fácil. A veces, por no saber cómo abordar el tema, evitamos tratar cuestiones como el reparto de una herencia o las deudas que pueden quedar pendientes. 

Para hablar de estos temas con más naturalidad, lo mejor es empezar por cosas prácticas, como qué gastos tenemos, qué deudas quedan por pagar o de qué ahorros disponemos.

Incluso es conveniente exponer si contamos con un seguro de vida o de decesos, no porque esperemos que ocurra algo malo, sino porque contar con esa protección puede darnos tranquilidad y ayudar a nuestra familia si algún día lo necesita. Al final, se trata de prevenir y cuidar de los nuestros, algo tan normal como ahorrar o planificar los gastos de una casa. 

¿Cuándo tiene sentido plantearse un seguro de vida o decesos?

¿En qué momento tiene sentido plantearse un seguro de vida o decesos en la familia? Más que la edad, lo que verdaderamente importa es la situación de cada familia. Tener una hipoteca, hijos pequeños, deudas o familiares a cargo son motivos para plantearse qué pasaría si uno de los ingresos desapareciera o disminuyera. Cuando los gastos de casa dependen de uno o dos sueldos, es conveniente pensar cómo se podría afrontar esa situación.

En estos casos, comparar seguros nos permite conocer las coberturas disponibles y elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades. De hecho, existen herramientas especializadas, como el comparador de seguros de Segurzon, que nos permiten comparar los precios de las 10 principales aseguradoras de España en tan solo un par de minutos. Lo importante es elegir la que mejor se adapte a las necesidades de cada familia y, si es necesario, solicitar asesoramiento profesional. 

En definitiva, ¿cómo podemos hablar de estos temas con nuestra pareja o nuestros padres sin que resulte incómodo? Lo mejor es empezar poco a poco, aprovechando situaciones cotidianas, como la compra de una casa o la llegada de un hijo. Al final, se trata de hablarlo con naturalidad y buscar soluciones que nos proporcionen tranquilidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *